Turismo Inocente en Santa Marta

Viajar es uno de esos placeres que, en general, todos los seres humanos disfrutamos. Sin embargo, cuando tomamos la decisión de hacerlo son muchas las variables que debemos considerar, particularmente si queremos visitar un lugar al cual nunca hemos ido: costos, desplazamientos (hacia y dentro del lugar a visitar) y hospedaje, entre otras. Como si esto fuera poco, el turista también debe lidiar con los sobreprecios que le cargan, precisamente, por ser turista. Esta fue la situación que recientemente mi familia (esposa e hijo) y yo tuvimos que experimentar en un viaje que hicimos a la ciudad de Santa Marta (Magdalena, Colombia), durante ocho días. Así, basado en mi experiencia personal, este blog pretende servir de sencilla guía o información para aquellas personas que estén considerando viajar a Santa Marta próximamente. Se trata de una forma de aportar datos, información útil que facilite la estancia en tan linda ciudad del departamento del Magdalena.
Bahía de Santa Marta (Foto: Carlos Augusto Cárdenas Muñoz)

La primera cosa importante, creo yo, además de cómo llegar a la ciudad, es escoger el hospedaje. Si no se cuenta con ayuda o información previa que nos sirva para tomar esta decisión, una plataforma de viaje facilita la búsqueda enormemente. Esto porque además de ofrecerte una gran cantidad de opciones que se pueden filtrar por tipo, precio y ubicación, te ofrece imágenes de los lugares, comentarios de usuarios y calificación por parte de los mismos. Todo esto permite acercarse mucho a escoger el lugar más adecuado y así no tener inconvenientes molestos que arruinen o entorpezcan el viaje.

Para el caso de Santa Marta, me parece que la elección inicial pasa por escoger en cuál zona de la ciudad se va a estar, si en el centro histórico o en El Rodadero (son mis dos opciones). Esto es necesario, porque aunque en la misma ciudad, los dos sectores no están tan cercanos como se pueda imaginar (en carro son veinte minutos, aproximadamente), y si no se tiene transporte particular y toca movilizarse en bus o taxi, pues la cosa se puede volver dispendiosa.

Distancia Gaira/Rodadero - Centro Histórico
Fuente: Google Maps

En el caso de mi familia y yo, escogimos pasar unos días en un hostal en El Rodadero -aproximadamente a unos quince minutos caminando de la playa más cercana (llamada "La Playita"), y unos treinta de la playa grande de El Rodadero-, y otros en el centro de histórico de la ciudad, a unas pocas cuadras de la Bahía de Santa Marta, en un pequeño hotel. Esto lo hicimos así porque si bien el plan principal es ir a la playa, también queríamos conocer el Centro Histórico y también otra faceta de la vida de la ciudad que transcurre en la zona comercial.


La Playita, El Rodadero (Foto: Carlos Augusto Cárdenas Muñoz)

Otra cosa a tener en cuenta es el tema de las visitas a algunas de las playas de la ciudad. Nosotros fuimos a Bahía Concha y a Playa Blanca, para lo cual compramos la salida a través de un operador turístico (los vendedores de tours abundan en la ciudad, van a los hostales, te los encuentras en las playas, en todas partes).

Primero fuimos a Bahía Concha, ubicada en el Parque Tayrona, para lo cual pagamos setenta mil pesos ($70.000) por cada adulto, sin almuerzo y transportados en chiva. Al respecto, el viaje en chiva, vehículo que también abunda en la ciudad, estuvo bastante regular, por no decir mal: se varó, acortándose así la estadía en la playa, y todo el tiempo, como una hora por recorrido, con música a todo volumen. Por otra parte, el almuerzo en el lugar (cosa que no te cuentan los vendedores de los tours), oscila alrededor de los treinta y cinco mil pesos ($35.000), por una botella de agua te pueden pedir hasta ocho mil pesos ($8.000) y ni hablar de otros productos como jugos, cócteles, etc. Dicho esto, la recomendación es que lleven el almuerzo y la bebida que vayan a consumir (pueden comprar una nevera de icopor pequeña, ponerle hielo y listo), se ahorran un montón de plata.

Bahía Concha, Parque Tayrona (Foto: Carlos Augusto Cárdenas Muñoz)

Para la ida a Playa Blanca, que si así lo desean incluye visita al Acuario de Santa Marta (no confundir con Mundo Marino), pagamos cien mil pesos ($100.000) por adulto, incluyendo el almuerzo, más la entrada al acuario de nuestro hijo (tres años), que costó cuarenta y cinco mil pesos ($45.000). Esta salida, a pocos minutos en lancha desde El Rodadero, puede ser un poco estresante por la cantidad de gente que va (claro que nuestra visita fue en temporada alta), lo que implica aglomeraciones y filas para todo: para tomar las lanchas (El Rodadero - acuario - Playa Blanca - El Rodadero), para visitar el acuario y para tomar el almuerzo.

Los dos atractivos principales del acuario son los delfines y el túnel subacuático (por coincidencia, inaugurado el día que estuvimos allí), que no tiene la extensión que los medios de comunicación han dicho. Como ya mencioné, la fila es larga y por esto el paso por el túnel es relativamente rápido, pero vale la pena. Por otra parte, Playa Blanca esta repleto de gente el día que fuimos, así que la cosa no fluyó como quisimos. Sin embargo, se trata de un lugar muy bonito, que se puede disfrutar con niños pequeños.

Túnel Subacuático Acuario El Rodadero (Foto: Carlos Augusto Cárdenas Muñoz)

Por último, decidimos pasar un día en Palomino (Guajira), queda a hora y treinta minutos en bus desde Santa Marta -el bus se toma en la plaza de mercado de Santa Marta y cuesta doce mil pesos ($12.000). Llamado el "municipio hippie de Colombia", Palomino tiene playa y oleajes diferentes a los de los lugares ya mencionados (playa más corta, oleaje más fuerte), no sólo es atractivo en sí, sino que si tienes tiempo y dinero, desde allí puedes desplazarte fácilmente hacia otros lugares turísticos, tanto de la Sierra Nevada como del departamento de La Guajira.

Palomino, Guajira (Foto: Carlos Augusto Cárdenas Muñoz)

Apuntes finales:
 
* En el centro de Santa Marta hay gran oferta de comida de todo tipo, que en general tienen precios un poco altos (al menos para mi presupuesto). Sin embargo, si buscas bien puedes encontrar buena comida, platos ejecutivos que rondan los veinte mil pesos ($20.000), principalmente cerca al Parque Bolívar, que queda frente a la Bahía de Santa Marta.

* En la Bahía de Santa Marta realizan un paseo en lancha por la misma que me pareció divertido, apenas vale diez mil pesos por persona ($10.000), y dura aproximadamente treinta minutos.

* En todas las playas ofrecen el servicio de carpa para protegerse del sol mientras disfrutas del lugar. Los precios de este servicio están entre los cincuenta y los sesenta mil pesos ($50.000 - $60.000); si puedes encontrar alguien con quien compartir la carpa y dividir el pago, pues la cosa va mejor. Nosotros lo hicimos tanto en Bahía Concha como en Playa Blanca y nos fue bastante bien: hicimos amigos y ahorramos dinero.

Bahía de Santa Marta (Foto: Carlos Augusto Cárdenas Muñoz)

IG: politikon_today

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